viernes, 31 de julio de 2015

Leonardo y Miguel Ángel en Bellas Artes


En estos días la ciudad de México se ha visto adornada con un par de exposiciones temporales en el Museo del Palacio de Bellas Artes; Un Artista Entre Dos Mundos (Miguel Ángel Buonarroti) y La Idea de la Belleza (Leonardo Da Vinci). La difusión realizada ha causado cierto revuelo. Honestamente el cartel de los protagonistas es más grande que el contenido de las muestras, y no es que uno espere encontrarse con el David o con la Mona Lisa, pero sí algo más de carnita que disfrutar, o al menos un montaje más inteligente. Da la impresión que para compensar lo poco la modesta muestra de los genios de la Toscana, se rellenó con lo que se tuvo a la mano.  

Ir así no más, puede desencantar y generar un sentimiento de frustración por haber invertido tanto tiempo (hasta ocho horas), para encontrarse con dos esculturas poco conocidas de Buonarroti y un cuaderno de notas de Da Vinci. Imagino que el sabor de boca al salir del museo es similar al que hubiera experimentado escuchar en vivo a Paul Mccartney interpretando dos piezas suyas casi desconocidas para luego soplarse a Enrique Guzmán y a Polo Polo. 

Definitivamente yo si recomiendo esta visita, siempre y cuando se cumpla con dos requisitos: Prever la adquisición de los boletos de acceso y documentarse sobre la temática a fin de saber discriminar el relleno para concentrarse en lo importante, así como tener una idea bastante clara del contexto de las exhibiciones.

Esto último es, precisamente el objetivo de texto que comparto en siete segmentos.

   
I. EL RENACIMIENTO
Si ambos artistas son como los símbolos del Renacimiento, debemos empezar por definir esa etapa de la historia.  Re-nacimiento, o sea que algo volvió a nacer (primero nació, luego murió y al final nació nuevamente).
Pero ¿Qué es lo que re-nació? Respuesta: el humanismo, la cultura clásica, el antropocentrismo. Es decir las ideas en torno a las cuales se considera al ser humano como el centro del universo. Ese sistema de pensamiento se fue desarrollando a lo largo de muchísimos años en Grecia.
Los grandes filósofos como Sócrates, Platón, Aristóteles, los enormes científicos como Arquímedes, Pitágoras e Hipócrates, tenían al hombre como base de sus enseñanzas. Incluso sucedía eso con la religión, prueba de ello es la mitología, que no es otra cosa que un relato de las pasiones humanas personificadas por dioses y semidioses. La arquitectura y las artes en general tuvieron momentos esplendorosos.
Posteriormente el Imperio Romano adoptó, adaptó y cultivó esa tradición cultural. Así en Roma se practicaron conceptos políticos como la república y la democracia, floreció el derecho y también brillaron pensadores como Séneca, Cicerón y Plinio.

Todos esos conceptos tan asimilados en la civilización occidental son a los que se les llama CLÁSICOS, pero son también los que se perdieron durante poco más o menos un milenio.
Con la caída del Imperio Romano, los pueblos bárbaros sembraron por toda Europa innumerables cotos de poder absoluto en demarcaciones minúsculas, fue la época del “había una vez un reino muy lejano…”. No había uno, había miles y sus líderes contaban con un poder inconmensurable dentro de sus “ranchotes” el único denominador común era el dogma  teocentrista; Dios al centro.

A esa fase de la historia se le conoce cómo Edad Media. A ella corresponden las Cruzadas, los Caballeros Andantes, los príncipes y las princesas, también los ogros, las brujas y los magos. Pero fundamentalmente los Señores Feudales pisando un pueblo miserable e ignorante. No hacía falta la “exquisitez del conocimiento” de las personas, es más, estorbaba, por eso también se le conoció a esa época como el Oscurantismo.  En aquellos años todo estaba al servicio exclusivo de Dios o de los poderosos. Por supuesto las artes no se escapaban, no había una libertad creativa; los constructores erigían castillos y catedrales, los pintores pintaban reyes o temas religiosos, los músicos alegraban las cortes o ambientaban los actos litúrgicos.
Pero ese periodo también llegó a su final, unos dicen que en 1492 con el descubrimiento de América, yo me inclino por los que piensan que el parte aguas fue 39 años antes; en 1453 sucedieron hechos que detonaron el cambio de las estructuras sociales prevalecientes: a) El término de la Guerra de los Cien Años; La Caída de Constantinopla y la invención de la Imprenta.


A final de cuentas el año es lo de menos, porque en realidad el Renacimiento fue un proceso durante el cual se determinaron cambios que nos afectan hasta nuestros días. Al Renacimiento están asociados nombres como: Cervantes Shakespeare, Maquiavelo, Copérnico, Galileo, Colón, Gutenberg, Dante, los Medici, los Borgia, Lutero y por supuesto Miguel Ángel y Da Vinci.

Al renacer ciertos elementos grecorromanos, se da rienda suelta a una creatividad reprimida durante siglos. En el campo del arte, por ejemplo los temas mitológicos, históricos y épicos se hacen presentes. La iglesia no sólo deja de prohibirlos, sino que los promueve.


II.      LEONARDO DA VINCI
Éste genio de la humanidad no fue sólo un pintor extraordinario,  fue el mejor “todólogo” de la historia. El término todólogo tiene una connotación negativa: diría mi mamá: “aprendiz de todo y oficial de nada”, pero no Leonardo, él era verdadero experto en lo que le interesaba por qué profundizaba rápidamente y con enorme capacidad de análisis y proyección de ideas en cualquier tema, el problema es que le interesaban constantemente nuevas cosas, entonces antes de terminar con un proyecto, su mente lo desviaba, lo distraía hacia algo que, para entonces le resultaba más atractivo que lo iniciado antes. Dolores García, una escritora española que noveló su vida, lo puso en su boca de esta manera “¡Hay tanto por ver, por estudiar, por aprender, por descubrir! ¡Dios mío, me has hecho esclavo de esa curiosidad insaciable… Cada bocado que le di al dulce de tu creación, Señor, lejos de saciarme me producía más apetito; deseando cada vez más el siguiente manjar a probar” (El Secreto de Mona Lisa, Dolores García, 2015, Ediciones B México)
Así Leonardo, además de pintor fue, para decirlo en términos modernos: escultor, músico, poeta, matemático, biólogo, físico, naturista, arquitecto, ingeniero militar, topógrafo, inventor, ingeniero aeronáutico, criptólogo, chef y organizador de fiestas.
Además de esa compulsión por pasar a lo que sigue, Leonardo estaba atrapado en su tiempo. Por unos cuantos detalles no se le reconoce la “patente” de innumerables inventos tan de uso común en la actualidad, que ni siquiera nos detenemos a pensar en que tuvieron un principio. Sin embargo justo sería darle el título de padre del avión, del helicóptero, del paracaídas, del submarino, de la bicicleta, del automóvil, del traje de buzo, del tanque de guerra, del extractor de humo,  de los puentes portátiles,  de la ametralladora,  del odómetro, de la máquina segadora, de la técnica pictórica del difuminado, de la servilleta, del tenedor, de la cocina gourmet entre otros y por supuesto la precursoría en los estudios de la anatomía humana y animal tanto para fines estéticos como científicos.

Y entre invento e invento realizaba obras plásticas por encargo para sobrevivir. Bien conocidas son la Gioconda y la Última Cena, pero son muchas y muy magistrales las obras terminadas y otras tantas inconclusas. De éstas, creo yo que la más célebre ni fue pintura, ni fue abandono. Se trató de una escultura ecuestre monumental cuya matriz en arcilla nunca llegó a colarse en bronce porque el metal fue utilizado por Ludovico Sforza en la fabricación de cañones para la guerra contra los franceses. Esa factura, junto con un mural -del que me ocuparé más adelante- debieron haber estado en el top ten de su obra. 

III.      MIGUEL ANGEL BUONAURROTI
Si Leonardo fue mucho más que un pintor, Miguel Ángel prácticamente solo se dedicó a la escultura. Aunque dibujaba mucho, lo hacía para los estudios de sus proyectos escultóricos, y solo por encargo y con mucha presión de sus mecenas pintaba o proyectaba diseño arquitectónico (es un mito lo del uniforme de la Guardia Suiza Pontificia). Sin embargo es casi universalmente reconocido como el más talentoso artista plástico de todos los tiempos.
Miguel Ángel, se crió en una cantera, nadie cómo él conocía la naturaleza de los bloques de mármol, a los obreros no les interesaba, los escultores no conocían aspectos su manejo. Él, en cambio la ver un gran pedazo que se lograba desprender de la montaña intuía las figuras que contenía. Por eso decía que él solo se concentraba en quitarle lo que le sobrababa.
  
IV.      RELACION DE LEONARDO Y MIGUEL ANGEL (Rivales acérrimos)
Es claro que la antipatía recíproca surge del egocentrismo de ambos personajes. Miguel Ángel empieza a ser adulado masivamente desde su adolescencia. Para entonces Leonardo, de unos cuarenta años de edad ya era considerado como el mejor. El celo profesional desarrolló un rechazo del joven con todo lo que oliera a Leonardo, y cuando éste se percató del robo de reflectores le correspondió con opiniones públicas de menosprecio a las obras firmadas por “el tal Bounarroti”.
En alguna ocasión se le ofreció al maese de Vinci que aprovechara un gigantesco bloque de mármol de Carrara; Leonardo luego de un breve análisis lo rechazó con el argumento de que la pieza presentaba una fractura insalvable. Pero el joven Miguel Ángel, sin un prestigio que cuidar aceptó el reto y esculpió el David. Se dice que en el acto de develación, Leonardo comentó algo así: “Lástima, habría sido una obra magnífica, de no ser por la de desproporción de las manos”. Y el mordaz revire de Miguel Ángel fue: “Yo no tengo la culpa de que el modelo fuera dotado por dios con esas manotas”. (supuestamente el mensaje oculto era la burla de haber logrado que Salai, el guapo y joven protegido del maestro Leonardo, lo hubiera traicionado posando para la famosa estatua).

El único proyecto en el que coincidieron fue cuando el Ayuntamiento de Florencia los puso a competir convocándolos a decorar con motivos históricos sendas paredes del Palazzo Vecchio. Miguel Angel debía recrear La Batalla de Cascina y Leonardo la Batalla de Anghiari.
A pesar de la fama de incumplido que tenía Da Vinci, en este caso “milagrosamente” terminó la obra en el tiempo acordado. La razón: que no podía dejar que el mozalbete veinteañero lo volviera a poner en ridículo. Aunque en realidad nunca se sabrá quién habría triunfado, pues en esta ocasión fue Miguel Ángel el que abandonó el encargo por haber sido llamado por el Papa para un trabajo escultórico, que era su verdadera pasión.  
Leonardo no sólo se esforzó en el tiempo de entrega, sino en la calidad del contenido; los colores eran más vivos, las figuras humanas y equinas estaban perfectamente proporcionadas y la escena reflejaba un realismo dramático y cautivador por la belleza de las imágenes en armonía con un fondo cargado de simbolismos. Para dar carpetazo al asunto y poder pasar a otra cosa, el inventor, inventó un artilugio. Se trataba de un andamio plegable de siete metros de alto que utilizó para secar y fijar los colores del fresco de diez y siete metros de largo. Penosamente el resultado fue contrario, el aire caliente derritió los pigmentos de la parte superior que se chorrearon sobre buena parte de las imágenes inferiores. (Años después, Vasari Cubrió la pintura con otro motivo y le debemos a Rubens la reproducción de un detalle no muy dañado)


V.      RELACIÓN DE LEONARDO Y MIGUEL ANGEL CON MÉXICO
En Roma hay una plaza llamada del Campidoglio (Capitolio), esta fue diseñada por Miguel Ángel. Seguramente por su cercanía con las ruinas milenarias, el artista decidió imprimirle un estilo imperial, decoró incluso el suelo y recomendó situar al centro una estatua ecuestre del Emperador Marco Aurelio.  Ese dato parece muy distante de México, sin embargo hay una relación interesante:
Hacia finales del siglo XVIII el Virrey Revillagigedo decide darle a la capital de la Nueva España una imagen de ciudad Imperial Romana, entonces los arquitectos mexicanos se fusilaron el diseño Capitolino de Miguel Ángel con todo y estatua. 
Ese es el origen de nuestro Caballito. En este caso el jinete no es Marco Aurelio, sino Carlos IV, el entonces Rey de España, quien es caracterizado por Tolsá cómo un Emperador Romano. Ahora bien, todo parece apuntar que el modelo que utilizó el escultor fue el boceto de Leonardo Da Vinci para el “Caballote” cuya matriz en arcilla fue destruida por los arqueros franceses que invadieron Milán.


VI. UN ARTISTA ENTRE DOS MUNDOS
La muestra reúne obras originales, así como piezas de artistas influenciados por él. La intención es, por un lado presentar su trayectoria mediante dibujos, óleos, documentos y esculturas, que permiten apreciar la participación del florentino en la renovación de los procesos del arte renacentista, y por otro lado revelar su influencia artística en la historia del arte de la Nueva España.
Entre las obras que destacan se encuentran el David-Apolo (1532-1534), escultura en mármol de 1.47 m. Esta pieza se denomina así por qué no se sabe a ciencia cierta a quién, representa, unos dices que es David por que el pié derecho está postrado sobre lo que podría ser la cabeza de Goliat. Lo cierto es que fue esculpido treinta años después. Otros expertos se inclinan por Apolo, el Dios griego de las artes simplemente porque la actitud mostrada no es la de un hombre victorioso, sino sensitivo.

Cristo Portacroce (Cristo Giustiniani) de 1514 – 1516, obra en mármol de 2.50 m., que se presenta por primera vez fuera de Italia, terminado por Federico Frizzi después de que Miguel Ángel lo abandonó al encontrar un defecto en el mármol. (Obsérvese la veta negra que presenta el monolito a la altura del rostro.
Entre los 26 autores que acompañan la exposición, se encuentran otros dos artistas famosos, ambos con imágenes de mecenas comunes a Miguel Ángel y a Leonardo: Rafael Sanzio con un retrato del Papa Julio II (izquierda) y Giorgio Vasari con el retrato de Lorenzo de Médicci, El Magnífico (derecha).
También se exhibe una réplica mexicana de la Piedad, que se dice que es exacta a la original, pero yo creo que no es correcto ese dato. Abajo muestro, para efectos de comparación tres versiones, la original del lado izquierdo, en medio la que se encuentra en Bellas Artes y una en bronce a la derecha que es colada a partir directamente de la original y que se puede apreciar en el museo Soumaya.
Por cierto, llama la atención que no se da la procedencia de la réplica, sólo se menciona que pertenece a una colección privada.
Por último se puede apreciar en la muestra una evidencia de su influencia en México. Se trata de la Porta Pía en Roma Vs la puerta de la sacristía de la capilla de la tercera orden del convento franciscano de la vieja Villa de Carrión, en Atlixco, Puebla.

VII. LA IDEA DE LA BELLEZA
Esta muestra es mucho más pequeña que la de Miguel Ángel. De hecho el aspecto artístico es muy limitado, tan sólo unos pocos dibujos, donde lo destacable es el retrato de una joven, así como unos relieves interesantes.

Para mi gusto, aunque se encuentra en una orilla junto a la salida, el estudio para el ángel de su tercera obra más famosa: La Virgen de las Rocas. Es un punto obligado de contemplación con detenimiento, ya que, como dije antes es un estudio, es decir un boceto preliminar que sirvió de patrón para plasmar, el encanto celestial que el personaje debería transmitir en la composición definitiva, que hoy por hoy se encuentra en el Louvre. Es muy probable que este mismo estudio fuera copiado por el discípulo de Leonardo que reprodujo la escena del maestro, y cuya obra se encuentra en la National Gallery de Londres.                                                                    
Realmente el centro de esta muestra es su investigación aeronáutica, explicada en el "Códice sobre el vuelo de los pájaros", que más que una obra de arte es un documento de historia de la ciencia. Es muy conocido el sueño de Leonardo: La posibilidad de que el ser humano pudiera volar. 
El tema lo obsesionaba, pero  con su mente analítica debía observar a las criaturas nacidas con esa facultad: Las aves, los murciélagos, los insectos y las cometas, también el comportamiento del aire y la fuerza de gravedad (En la página dos de éste documento se anticipa a Newton).
A partir de ese punto imaginó y propuso teorías que en su época parecían un poco locas, pero hoy –a toro pasado- cualquiera puede pensar que estuvo a un tris de demostrarlas.
El Códice sobre el vuelo de las aves es considerado como el primer estudio científico realizado sobre vuelo. A tal grado es de importancia este tratado para la ciencia que una copia digitalizada reposa actualmente en Marte llevada por una misión espacial.
Siendo un libro, para su exhibición -necesariamente- alguien tuvo que decidir sobre las páginas a mostrar, y por más acertada que fuera la elección, el resto del contenido quedó oculto, al menos para ser visto en directo. Por tal motivo es necesario sacarle jugo a lo mostrado. Personalmente yo creo que fue acertada la elección por varios motivos que explico a continuación, pero dejo aquí el link para quien desee consultar todo el contenido página por página:  http://www.leonardo-to-mars.com/index.php/codex-on-the-flight-of-birds4v.html
En las únicas dos páginas exhibidas se pueden apreciar varios aspectos que reflejan la creatividad, la versatilidad y la cotidianidad del genio del Cinquecento renacentista. Lo mismo podemos notar al vendedor de proyectos, que al inventor, al hombre pragmático, al publi-relacionista, al que está al tanto de su vida social, al científico que anota sus ideas al tiempo de protegerlas, y por último tenemos ante nuestra vista al visionario obsesionado con la idea de que un humano pueda remontar.


martes, 2 de junio de 2015

Alcalá de Henares, Patrimonio de la Humanidad

Lo de hoy en materia de viajes es la especialidad o turismo temático. Así, cada vez son más familiares términos como: turismo de aventura, turismo religioso, o gastronómico. Pues visitar Alcalá de Henares podría catalogarse como: turismo literario. 
Alcalá de Henares es a España lo que Florencia a Italia. El llamado Siglo de Oro Español, no es sino la versión hispánica del Renacimiento, periodo que empieza (según unos) en 1492. Una serie de hechos fortuitos, hacen de esta villa fundada por los romanos con el nombre de Complutium, el punto de partida del florecimiento de la cultura humanista, que caracterizó esa época.
En 1499 el Cardenal Cisneros, que había estudiado gramática en Alcalá, funda la Universidad Complutense. Algunos egresados famosos confirman lo trascendente del hecho: San Ignacio de Loyola, San Juan de la Cruz, Lope de Vega, Calderón de la Barca y Tirso de Molina. Por si fuera poco, a escasos metros del Colegio Mayor de San Ildefonso nació la Máxima gloria literaria del idioma que hablamos: Miguel de Cervantes Saavedra. Y para rematar Santa Teresa de Jesús ungió con su presencia el poblado al fundar un convento.
Actualmente todos los Sábados sale de la estación Atocha de Madrid un tren especial rumbo a Alcalá. Se trata de un tour cuyos guías son actores disfrazados a la usanza del Siglo XVII. La experiencia de que sea el mismísimo Don Quijote el que te muestre su terruño, es maravillosa.
Si en esta ciudad todo hace referencia a la literatura, durante abril todo es “Cervantino” y es que un 22 de ese mes falleció su hijo predilecto; el Manco de Lepanto. La conmemoración hace del centro de España (Madrid, Castilla León y Castilla La Mancha) un corredor cultural con ferias del libro, exposiciones especiales en los museos, conferencias, eventos escolares y certámenes literarios, siendo desde luego, lo más destacado el Premio Cervantes (del que haré referencia más adelante).
Independientemente de la temporada, el centro de la ciudad es encantador, conserva casi intacta su arquitectura del siglo XVII, destaca la calle Mayor o Judería, un largo andador peatonal con portales muy pintorescos a ambos lados. Muy cerca se puede visitar la casa donde supuestamente nació el Príncipe de los Ingenios, cuyo interés realmente es ver cómo vivía la clase acomodada de aquella época y por último la Plaza Cervantes que regala postales maravillosas incluyendo los enormes nidos de cigüeña con polluelos de casi tres kilogramos y el Corral de Comedias, que es una muestra viva de los escenarios donde los dramaturgos competían con su arte.
La creación de la Universidad Complutense, fue lo que vino a transformar a Alcalá de Henares de una localidad medieval con marcada influencia judía y árabe en una ciudad Renacentista que, junto con Toledo fue referente del centro de España (Madrid era apenas una pequeña villa desconocida). Un nombre más lógico hubiera sido Universidad Alcalaína, pero recién se había expulsado a los árabes y Al-Qualá sonaba muy morisco. Entonces es probable que se le denominara Complutense para asociarla mejor a Complutum, asentamiento romano que precedió a la invasión arábiga. Recuérdese que las ideas renacentistas implicaban sepultar el Medioevo con un retorno al clasicismo Grecorromano.
Rápidamente la institución ganó prestigio gracias a sus estrictas prácticas. Una de ellas era la última prueba, equivalente al examen profesional. En el Aula Magna o Paraninfo se situaba en la cátedra, es decir en el púlpito de los catedráticos al examinando, quién durante 6 u 8 horas debía demostrar al profesorado sin lugar a dudas estar perfectamente apto para el ejercicio de su profesión.
Ya mencioné algunos de sus alumnos más destacados, pero no dije que varios de ellos no aprobaron ¡Quién lo diría! Calderón de la Barca, Tirso de Molina y San Ignacio de Loyola fueron "manteados". Hoy se diría que fueron objeto de Bulling. Resulta que por reprobar, se hicieron merecedores al vilipendio. Al quedar expulsados, según la tradición fueron objeto de burla por parte del resto de los estudiantes, quienes les pusieron orejas de burro (auténticas) y arrojados en una manta sufrieron la "gran nevada". Así le llamaban a la generosa lluvia de escupitajos y otros efluvios humanos de todas texturas y colores, luego, envueltos con el mismo lienzo los sacaron por la puerta de los burros donde el pueblo se encargó de expulsarlos de la ciudad. (El fundador de los jesuitas terminó la carrera en la Sorbona de Paris).
En 1513 se construye el Colegio Mayor de San Ildefonso. Ya desde entonces la intención del Cardenal Cisneros era transformar la localidad en una, textualmente, ciudad universitaria. Hacia 1551, por cédula real anticipada de Felipe II se funda -para decirlo en lenguaje moderno- “el Campus Nueva España”, que más adelante sería avalada por el Papado y a la postre terminaría por convertirse en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
No se sabe si fue manteado, pero consta que uno de nuestros representantes mexicanos del Siglo de Oro Español, Juan Ruiz de Alarcón estudió en la entonces Real y Pontificia Universidad de México y consta también que Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, ante la imposibilidad de ingresar al instituto por su calidad de fémina, formó parte de la Corte Virreinal -se cree- para tener rose con la crema y nata de la intelectualidad que en su mayoría era egresada de la “Complutense de Petatiux”
Volviendo al viejo mundo, un par de datos curiosos. A nadie en México le es ajeno el término coloquial: "gorrón". Pues este apelativo se acuñó en Alcalá. Se dice que dado lo estricto de las reglas, los estudiantes ricachones (casi todos) podían llevar a sus criados con tal que éstos portaran el mismo uniforme, comieran lo mismo y durmieran en habitaciones iguales. Y eso no les agradaba a algunos clasistas (casi todos). La solución para distinguir verdaderos estudiantes de los mozos, fue hacerles usar a estos sus gorros un poco más grandes; o sea, los gorrones comían y bebían igual que el resto aunque no pagaran por ello. También estaban los empollones, que eran los estudiantes pobres que para subsistir hacían ciertos servicios cómo calentar la banca para que los señoritos pudieran tomar clases cómodamente aunque la mañana estuviera fría.
Algo sobre el Premio Cervantes. Existía ya el Novel para cualquier idioma, o el Booker Prize para literatura en Inglés, pero un lauro de incuestionable relevancia para las letras Castellanas no lo había. No fue, sino hasta la muerte de Franco (1975) que se instituyó el Premio Cervantes. Casualmente o no, el primer reconocimiento se le otorgó en 1976 a Jorge Guillén, poeta exiliado de la Guerra Civil desde el año 1938. Personalmente pienso que sus fundamentos no podían ser sino los que son. Primero, lo otorga el Ministerio de Cultura de España y el pleno de la Real Academia Española (RAE) es quién propone candidatos. Segundo, Se honra a Miguel de Cervantes (si alguien tiene alguna duda, baste un dato: Después de la Biblia, El Quijote es el libro más reimpreso y traducido en la historia de la imprenta). Tercero, no hay lugar más representativo de la literatura en español que la Universidad de Alcalá.
Entre los galardonados se encuentran Jorge Luis Borges, Ernesto Sabato, Mario Vargas Llosa, Camilo José cela, así como los mexicanos Octavio Paz, Carlos Fuentes, Sergio Pitol, José Emilio Pacheco y Elena Poniatowska. Para mi gusto los grandes ausentes (que contemporaneidad pudieeon haberlo recibido) son Julio Cortazar y Gabriel García Márquez. Después de España es México el País que más representantes tiene (5).
Se entrega cada 23 de Abril, Día Internacional del Libro en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá en una de las ceremonias más solemnes de España con la presencia de los reyes.
Alcalá de Henares es un lugar imperdible, no en balde fue declarada en1998 Patrimonio de la Humanidad.

lunes, 18 de mayo de 2015

Amanecer, un cuento sobre Ayotzinapa


Acapulco, Guerrero. 12 de diciembre de 2011.

Alejandra se despertó al amanecer, caminó, como era su costumbre desde hacía quince años, a la ventana panorámica del departamento. Punta Diamante le brindó el mismo paisaje que la hizo soñar desde muy pequeña, pero esta vez, la bahía le pareció más hermosa que nunca. Absorta en sus ilusiones, no se percató del paso del tiempo. La voz de Magda, su madre, la regresó a la realidad: “Ale, hijita apúrate porque tu papá quiere adelantarse al tránsito y Jimmy tiene que llegar a terminar la tarea”.
Horas después, los Fernández viajaban de regreso a la Ciudad de México. Casi al llegar a Chilpancingo su vehículo fue el primero en ser detenido por manifestantes que iniciaban un “plantón”, bloqueando la Autopista Del Sol.
–¡Me lleva…! –Exclamó el padre–. ¿Nosotros qué culpa tenemos de sus problemas?
Alejandra, quitándose los audífonos del iPod se quejó: “¡Ashh, les dije que nos fuéramos en avión!”
Unos jóvenes se acercaron, Julián Fernández les solicitó de forma cordial que los dejaran pasar. Los muchachos se disculparon argumentando que esa era la única forma de que el Gobernador les hiciera caso, le ofrecieron un volante con la consigna de sus demandas. Él, molesto por la negativa, lo tomó y sin leerlo lo arrojó al suelo, diciendo: “¡Esa no es mi bronca, chamacos, nosotros sólo vamos de paso!”
–Amigo, coopérenos con alguna moneda pa´l movimiento, ¿no?
–¿Movimiento? ¡Pónganse a trabajar, eso es lo que necesita el país!
Cómo los manifestantes estaban acostumbrados a ese tipo de reacciones, ignorando el vituperio, casi todos prosiguieron su labor con los vehículos que se habían acumulado tras la camioneta Land Rover Ranch de la familia Fernández. Pero uno de ellos sí encaró al turista: “¿Usted qué sabe? ¡Viejo pendejo! Qué fácil decirnos eso allí sentado en su camionetota…” El conductor lanzando una mirada de desprecio subió la ventanilla. Algunos de sus compañeros obligaron al chico a reincorporarse al grupo que boteaba.
Alejandra criticó a su padre por la procaz actitud: “¡Qué grosero!”, reprochó. Hábilmente Magda, para evitar el primer enfrentamiento del día entre padre e hija, sugirió que esperaran en la gasolinera contigua. “Podemos ir al baño y comprar unas papas”, dijo.
Ante el alboroto que crecía, Julián accedió y orilló el vehículo. Caminaron hasta la tienda anexa a la estación de servicio. Unos minutos después, acudieron al punto de conflicto desde ambas direcciones una treintena de policías federales. Cuando vieron desplazarse hacia los acotamientos de la carretera a varios manifestantes, el padre de familia concluyó que la Fuerza Pública estaba ya disolviendo el bloqueo. Por lo que instó a su esposa e hijos a regresar al carro para reanudar su viaje. El primero que llegó fue Jimmy, y justo cuando abrió la portezuela, el humo blanco de una granada de gas lacrimógeno provocó una estampida humana en dirección suya.
–¡Regresen, estaremos más seguros dentro de la tienda! –Clamó Magda, pero el niño, conmocionado permanecía inmóvil. Su padre lo condujo de vuelta, sin embargo ya no pudieron entrar, el lugar estaba colmado de angustiados paseantes.
Los uniformados arremetieron contra los muchachos más osados, los líderes estudiantiles arengaban a sus correligionarios a resistir, la tensión creció con dimes y diretes de ambos bandos.  De pronto se escucharon disparos, seguidos de una explosión en la gasolinera ubicada del otro lado de la carretera.
–¡Vámonos de aquí! –Dijo Julián al ver las llamaradas que siguieron al estallido.
Volvieron a la camioneta, atravesando un tumulto compuesto por turistas horrorizados, en medio de manifestantes enfrentándose con policías, o huyendo de estos. Siguieron a una fila de carros que escapaba por la calle trasera de la gasolinera, pero sólo consiguieron incorporarse a la carretera secundaria a Petaquillas, que estaba congestionada.
Jimmy se acercó a su madre y le dijo al oído: “Mamá, hay alguien allá atrás.” Sobresaltada, Magda, con gritos pidió a su esposo que hiciera algo. Entonces al verse descubierto, un jovencito se asomó temerosamente tras el asiento posterior. Su rostro lo decía todo, estaba tan asustado como ellos y además reflejaba la vergüenza de sentirse traidor por cobardía. Julián frenó abruptamente mientras vociferaba preso de recelo: “¿Qué haces aquí, cabrón? ¡Bájate! ¿Hay alguien más allá atrás?”
–No… no señor, sólo estoy yo, no les voy a hacer nada. Me subí pa´ esconderme… es que cuando oí la explosión, la mera verdá me dio miedo.
–¡Que te bajes, dije! –Ordenó de nuevo abriendo remotamente la portezuela trasera.
Ta´ bien, señor, pero por favor tíreme más allá.
Magda, viendo que era casi un niño sintió compasión, algo le decía que no los pondría en peligro. Ella le suplicó a su marido que no expusiera al muchacho.
Julián ya desde fuera, a tirones pretendía bajarlo, hasta que las sirenas de camiones con personal anti motín, que avanzaban en dirección al conflicto lo hicieron condescender.
Durante algunos minutos un gran silencio regeneró, en parte el sosiego de todos, pero seguían varados.  El polizón, que se llamaba Esteban, sugirió tomar una vereda que los llevaría al libramiento a Tixtla, por donde podrían regresar a Chilpancingo, y de ahí retomar la Autopista más adelante. No les pareció mala idea, así que se internaron en esa dirección.
Avanzaron por el sendero de terracería unos kilómetros, cuando al salir de una curva, se encontraron de frente con dos camionetas que venían a gran velocidad. La colisión fue evitada, pero uno de esos vehículos salió del camino. A pesar de que Julián ignoraba quienes eran, el instinto le hizo acelerar para alejarse lo más pronto posible.
Las camionetas pertenecían a sendos grupos delincuenciales que rivalizan por el control de la zona. De hecho, protagonizaban en ese momento una persecución que culminó con el alcance de la camioneta despistada, desatándose un enfrentamiento armado.
Ellos pudieron escuchar la balacera; todo transcurrió muy rápido, pero bastaron unos segundos para que volviera a reinar el pánico, Jimmy empezó a llorar, Magda fingiendo entereza trató de calmarlo, mientras Alejandra repetía una y otra vez: “Esto no está sucediendo”.
Al llegar nuevamente a camino pavimentado Esteban dijo: “Agarre por la derecha, ahorita es más seguro que lléguemos a Ayotzi”.
–¿Qué es eso? ¿Qué demonios hay ahí? –Replicó Julián.
–Allí está mi escuela y debe haber policías municipales.
–No entiendo, ¿qué no estás huyendo de la policía?
–Bueno sí, de los granaderos, pero los que le digo son los del Municipio y sólo vigilan que los estudiantes no regrésemos en los camiones prestados.
–¿Y eso qué importancia tendría? –Cuestiona Alejandra
–¡Oh, pos es que los tomamos prestados a fuerzas!
–O sea, los roban… ¡Ustedes también son unos vulgares delincuentes!
La lucha social a veces necesita tomar acciones fuera de la Ley. Los alzados en todas las revoluciones rompen el Estado de Derecho del régimen que oprime al pueblo.
–¡Órale! Qué bien aleccionados los tienen! –Dijo sorprendida Magda.
–Bueno, ya basta. Lo importante es que al llegar a ese lugar tú te bajas, y nosotros les pedimos apoyo a los municipales.
Pos como usted quiera, Don, pero le recomiendo que no se fíe de ellos, yo sé lo que le digo… mejor esperen, cuando lleguen los periodistas se van con ellos, no sea que "me los vayan a sembrar por ay".
La expresión, aunque nunca la habían escuchado era gráfica, que no dudaron en atenderla.
Al llegar a la Normal de Ayotzinapa, una señora abrió el portón. Se trataba de Delfina, cocinera de la escuela. Ella notó tan alterados a los visitantes, que insistió en ofrecerles té de tila para calmar los nervios. Cuando Magda y Julián le contaron lo sucedido, la mujer persignándose comentó: “¡Válgame Jesucristo! Yo entiendo a estos muchachos, pero no se dan cuenta que se llevan entre las patas a otros. Figúrense, mi hijo perdió la chamba porque el hotel en Acapulco onde trabajaba cerró por falta de turistas. Y ora el pobre anda batallando pa´ darle de comer a tres criaturas”
Mientras tanto, Alejandra y Esteban intercambiaban puntos de vista sobre la compleja problemática de la sociedad mexicana. Eso los llevó a aprovechar la distracción de los mayores para escabullirse a recorrer las instalaciones. Caminaron hacia la arcada del edificio principal, donde están las aulas, que Esteban obvió por carecer de interés.
–Ven, mejor te enseño mi dormitorio.
–¿Dormitorio?
–Sí, esto es un internado, la mayoría venimos de muy lejos. Yo por ejemplo, soy de Atlacahualoya, un pueblo de Morelos, allá por Cuautla.
–¿Y por qué decidiste venir a estudiar aquí?
–Si quieres salir de jodido no hay de otra; te vas de sicario, de mojado o de maestro. Y yo quiero volver a mi pueblo a dar clases, porque a los de fuera les asusta trabajar en jacalones–Alejandra tragó saliva.
Entraron en una habitación amplia y húmeda, con penetrante olor a sudor rancio. Tenía por muebles dos camastros, en torno a las paredes, dispuestas con cierto orden varias mochilas y algunos huacales con cobertores y efectos personales.
–Obviamente aquí duermen más de dos. ¿Y las demás camas?
–Aquí vivimos veinte. Los catres son de los “potentados”, los demás nos acomodamos en cajas de cartón y petates. Ya pa´ cuando pasas a quinto semestre tienes derecho a un colchón –Contestó Esteban sonriendo ante la candidez de la pregunta.
De regreso al patio frontal, Alejandra se detuvo frente a una casita que desentonaba con el resto de las construcciones, estaba pintada de rojo y negro, lucía además grandes imágenes del Che Guevara y Lenin. Esteban interpretó el desconcierto de la chica.
–Esa es la Casa del Activista, también es un dormitorio, pero es mucho más que eso, si no fuera por ella, desde hace décadas las chingadas políticas del gobierno hubieran desaparecido la normal. Los camaradas que viven ahí y algunos maestros, nos enseñan materias que no vienen en el Plan de Estudios, cosas como la “argumentación fundamentada”, pa´ contestarle al que sea.
Prosiguieron el recorrido, la vista que ofrecía el traspatio era sorprendente: El verde intenso, con surcos bien alineados e hileras de vivos colores en un área dentro de las bardas del plantel, llevó a la chica a preguntar: “¿Son de la escuela esos sembradíos?”
Pos sí… somos campesinos, nosotros sí sembramos maíz, frijol y flores, para comer y vender pues, pero a veces ni así alcanza, entonces salimos a botear, a pesar de los riesgos y humillaciones que ya te distes cuenta que pasamos.
Alejandra bajó la cabeza, incomoda por la alusión. El choque de una realidad que nunca imaginó siquiera, cimbraba los esquemas mentales aprendidos desde su cómoda posición.
El saldo oficial de la protesta: veinticuatro detenidos, siete lesionados y tres muertos, dos de ellos estudiantes abatidos por impacto de bala, más un empleado de la gasolinera incendiada, quién falleció a causa de las quemaduras.
Durante casi tres años, cuando volvía a su departamento en la playa, los amaneceres de Alejandra ya no eran motivo del arrobo de sus sentidos. Se había sumado sin embargo, solamente a las filas de los que se lamentan de la ruindad humana sin hacer nada.
Así fue, hasta que otra tragedia enlutó a todo un país: Los 43 desaparecidos de Ayotzinapa. El nombre de Esteban en la lista la marcó para siempre.

El día 8 de noviembre de 2014, caminó a la vanguardia de una marcha portando un cartel que contenía, no un lema, sino una pregunta: “¿Qué cosecha un país que siembra cuerpos?”. Poco después ella fue detenida, por supuestas vinculaciones con el grupo de anarquistas, que pretendían quemar la Puerta Mariana del Palacio Nacional. La chica nunca llegó a los separos. Regresó a casa tres días después, vejada y violada por policías vestidos de civil a quienes asegura haber visto infiltrados entre los manifestantes